PIPPE DE VILLAJAMBRINA
PIPPE DE VILLAJAMBRINA
Pippe de Villajambrina es ese perro que no entiende muy bien el concepto “espacio personal”. Si estás, él está. Y si no estás… te busca.
Cariñoso a niveles difíciles de explicar, juguetón como si la vida fuera un juego permanente y profundamente familiar, su plan favorito es sencillo: que todos estéis juntos y, a ser posible, sin moverse mucho de su lado.
Con las separaciones lo lleva regular… por decirlo suave. Él no ve necesidad ninguna de eso de “cada uno a lo suyo”.
Luego está su faceta acuática: en cuanto ve agua, activa modo submarino sin preguntar. Le encanta nadar, disfrutar del mar y, de paso, plantear algún pequeño susto logístico si decide que una gaviota o un cormorán merecen investigación en profundidad.
En el monte se transforma en explorador profesional. Desaparece, reaparece, y tú ya empiezas a cuestionarte tu capacidad de llamada… hasta que vuelve como si nada, con cara de “¿qué pasa? estaba trabajando”.
En resumen: Pippe no es un perro tranquilo, ni discreto, ni especialmente “fácil de ignorar”.
Es de esos que te llenan la vida… aunque a veces te la desordenen un poco.
Con Cristina y Vicente
en Valencia





